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Cosas que parecen verdaderas

 

Estos tiempos de lo virtual van a acabar conmigo. Será cosa de la edad pero eso de que Albert Rivera esté en Pedraza y “se aparezca” a la vez en la sede de su partido, en la calle Alcalá me sigue pareciendo que tiene algo de brujería. Menos mal que acueducto2.com estuvo allí y constató que la “magia” se hace con un fondo verde, muchas luces y un montón de militantes encantados de saludar a su líder en mitad de la “España vaciada”. Bueno, en el caso concreto de Pedraza, los días de diario, que los fines de semana eso no está tan vacío…

Ya ha empezado la campaña electoral de las generales con el fondo de las encuestas del CIS que dan unos datos de victoria clara para unos y desalentadores para otros aunque eso sí, al día siguiente salía el responsable de la cocina, señor Tezanos (José Félix), para matizar que ni el mismo se cree que los que aparecen tan fuertes estén tan fuertes, ni los que aparecen tan flojos, estén tan flojos eso sí, después de que el titular estaba vendido… Hombre, con una encuesta con casi un cuarenta por ciento de indecisos hace bien en curarse en salud. Yo lo haría aunque claro, no soy el responsable del Centro de Estudios Socilógicos y él si. En Segovia, con un par de centenares de encuestas en la provincia se prevé un diputado para PP, PSOE y Cs. Piense, piense, que estas votaciones parecen importantes.

Lo que no es admisible es la tensión que se respira en torno a unos comicios democráticos, que por ahí generan incidentes que son muy graves y que aquí son escasamente tolerables. Me refiero a ese grupo de imberbes púberes (y alguno ya crecidito) que al grito de “no pasarán” (antifascistas se hacen llamar) salen a la calle cada vez que Vox anuncia un acto de campaña para ponerse frente a los verdes. Si les pilla mi abuelo les da una colleja sonora (de las que duelen en el orgullo más que en lo físico) y les dice eso de “deja ya de hacer el tonto” antes de mandarlos a casa a hacer algo útil. Claro, que mi abuelo vivió en otra época.

El grupo de “antifascistas” apostado frente al hotel Infanta Isabel.

Analistas e informadores tiene este periódico así qué no me meteré en charcos con la marcha de campaña, esa de los candidatos paseando por los pueblos y mercados, la de las propuestas desmesuradas de algunos buscando el que “hablen de uno”, que es una idea más caduca que el yo-yo, o de los paracaidistas aterrizando, algunos de pie y otros más de culo por falta de pericia. La de los presidentes, ministros y altos cargos que no hacen declaraciones a los periodistas en sus visitas no sea que una pregunta impertinente pueda estropear el discurso que traen de casa y que hacen pensar a los informadores eso de “¿’pa’ qué me llamas?”.

Si me fijo, claro, en la importancia de los mensajes en las redes sociales, que he visto que hay candidatos que acaban de abrir sus cuentas para “hacerse presentes” en un universo que no habían pisado antes y a otros que en mitad de una rueda de prensa ya están liados con sus móviles para “instantaneizar” (tome palabro) el momento y reclamar likes inmediatos al personal pensando, ingenuamente, digo yo, que se traducirán en votos automáticos. Además hay que tener ojo con las redes que cualquiera con un móvil, además de los políticos, puede poner cosas. Hasta los más descerebrados y encima chillando boberías (otro palabro). No le doy más pistas y así se entretiene mirando a ver qué se encuentra.

Paralelo a la campaña está el mundo de lo políticamente correcto y allá van partidos como PP y PSOE que deciden que no hacen actos políticos en las fechas álgidas de la celebración religiosa de la Semana Santa atendiendo, al parecer, a la sugerencia que hicieron hace unos días las Cofradías. Bueno, no se notará. Si total, llevamos en campaña desde hace dos meses y los mensajes comienzan ya a retumbar como una saeta en bucle…

Aunque no lo crea, pasan más cosas que no son directamente de elecciones. O si. Por ejemplo, el anuncio del Ayuntamiento de la capital de que pondrá adoquines “de mentira” (prefabricados) en la parte baja de Padre Claret.como fórmula para cumplir la ley que obliga a tener ese tipo de pavimento en tan delicada zona del entorno del Acueducto, pero de más fácil mantenimiento. Vale, me parece bien que aprueben el proyecto para hacer bien, por fin, la obra que la consentida adjudicataria del aparcamiento de la zona no hizo en su día, ni después, gracias a un alcalde consentidor. Lo que no parece tan correcto es que se venda a estas alturas un proyecto que ni siquiera aparece en los presupuestos municipales de este año…

Bueno, lo mismo el dinero puede salir de los famosos remanentes —a ver si queda claro: Los remanentes son dineros que se había previsto gastar pero que, acabado el ejercicio, no se ha invertido porque la administración de turno ha fallado en su gestión— que es la bolsa de la que salen los asfaltados que se están haciendo por la ciudad ¡del plan de 2018! Y mire que ha quedado demostrado que aguantar las cosas para su venta electoral no siempre es positivo. Veáse sino el caso de los autobuses urbanos que de pretendido éxito de relumbrón han pasado a objeto de crítica en primera línea de buena parte de la ciudadanía. Digo yo que mal los políticos de turno pero lo mismo habría que preguntar a esos “técnicos” que redactaron tan brillante pliego… ¿O no?

Pendientes de cuánta realidad encierra el que “la mano de Velázquez” esté presente en el cuadro del cementerio de La Granja trasladado a la iglesia de los Dolores, ahora en estudio. Bueno, que los expertos hablen pero si nos pusiéramos a buscar la mano que traza las cosas que pasan por aquí nos llevaríamos algunas sorpresas ante tanto “maestro” oculto…

Como siempre, me lío y se me amontona el trabajo al final, que tengo que decir lo de la presentación de una nueva edición de Titirimundi. La plantilla está hecha, que así la dejó el añorado Michel y se demuestra que funciona, así pues, ni menearla, que la venta de entradas va como un tiro desde el primer día.

También tengo que señalar con tristeza la eliminación de Candela Pumares del programa de música clásica ‘Prodigios’, en semifinales y tras interpretar “Alfonsina y el mar”, que, es cierto, hace mucho que no suena en los 40, o que hay un grupo de pueblos dispuesto a crear una radio que atienda la zona Sur de la provincia, un proyecto incipiente y no exento de dificultades pero que desde ya cuenta con mi apoyo, que la apertura de un medio de comunicación siempre es una buena noticia.

Le dejo, que seguro que hay un “acto machadiano” del Ayuntamiento en la Cárcel vieja al que pienso ir, que me gusta simular que no estoy empezando a estar hasta el gorro, por saturación, del bueno (en el buen sentido de la palabra bueno) de don Antonio Y sólo estamos en abril…

 

Author: Justo Verdugo

Justo Verdugo, segoviano de cierta edad es un observador de su entorno y un ávido consumidor de las noticias que se publican en cualquier soporte y lugar. Con periodicidad semanal, el autor resume sus conclusiones en esta sección, en la que todos los ciudadanos están invitados a opinar a través de sus comentarios.

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