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Ciudadanos Segovia, un escaño determinante

Alfonso Martín (Archivo).

Por una vez, Segovia si será plaza fuerte electoral. Durante eones el PP ha vivido en el confort de saber a salvo su segundo diputado hasta el punto de permitirse el lujo de «adornar» la lista con paracaidistas del calado de Pedro Gómez de la Serna. Si se cumplen las encuestas y Ciudadanos duplica diputados, el eterno 2-1 podría quedar en un triple empate 1-1-1 y señal de que los naranjas devendrían el partido clave en la próxima legislatura. ¿Lo conseguirán? Para que tal pase Ciudadanos debe pasar del 15% obtenido en Segovia en las pasadas elecciones al 21%. Considerando que en la primera vuelta de las generales (2015) ya sacaron un 17% todo indica que esta vez sí están en condiciones de robarle el dos al PP. Lo de Alfonso Martín, coordinador de la formación en Segovia y probable candidato, es un todo o nada. O fracaso estrepitoso o éxito sin precedentes.

En lo nacional está claro que, sin la posibilidad de pivotar en el nacionalismo catalán, la investidura del próximo gobierno presenta tres escenarios. Que la suma de Vox, Ciudadanos y PP facilite una mayoría absoluta de derechas, un pacto entre PSOE y Ciudadanos, o un pacto entre Podemos y PSOE.

Empecemos por Vox, todas las encuestas les dan, hoy por hoy, un horizonte electoral de entorno al 9%. Eso les garantiza escaño en las grandes capitales, en parte movilizando voto abstencionista (tal como pasó en las Andaluzas) y en parte en detrimento del PP, al que las encuestas predicen un notable bajón hasta la centena de diputados. Lo cual podría beneficiar a Ciudadanos en Segovia en su lucha por quitarle el escaño al PP. En cuántos diputados se traducirá este trasvase de votos es una de las grandes incógnitas. ¿Será suficiente para alumbrar un pacto, el «trifachito» que le llama el PSOE, o se quedarán en los umbrales?

Si se quedan en los umbrales será por los buenos resultados de un PSOE en alza, lo que permitiría un pacto, probablemente de alguien que no sea Sánchez, con Ciudadanos, que ahora mismo destaca como la formación con un mayor potencial de crecimiento de escaños, están sobre 60.

Un gobierno puramente de izquierdas parece más aventurado, en parte por el mal momento de Podemos, que viene de sufrir una dura paliza en Andalucía y al que las encuestas sitúan al entorno del 12% y bajando. ¿Qué le pasa a Podemos?

Los de Iglesias están de mala racha. Es verdad que, junto con Vox, es el partido que menor agarre mediático tiene. Sus errores son amplificados de manera implacable por los medios de comunicación de masas, que hacen sangre de las divisiones internas. Sus votantes parecen desmovilizados.

Básicamente Podemos paga tres situaciones. Una es la dualidad, los morados tienen cinco o seis almas pero dos antagónicas, los Anticapitalistas y los posibilistas (Errejón), el eterno pulso entre bolcheviques y mencheviques. Iglesias no ha sabido en los dos últimos años liderar esta contradicción interna. Mucho daño le ha hecho también el affaire Casoplón. Por mucha demagogía que se ha vertido sobre la pareja Iglesias/Montero, está claro que cuando vas de working class hero no deberías mudarte a un chalet de 600.000€, en exclusiva urbanización a pie de sierra con el elitista argumento de que «nos ilusiona el proyecto educativo para nuestros hijos», o «tenemos piscina pero no la usamos».

Pero me da que la desmovilización -presente, que hasta el rabo todo es toro- del electorado de Podemos tiene que ver con la cainita manía nacional de penalizar al que pacta. De afear al que antepone el interés general al interés de partido. Esta es una particularidad de nuestra psique electoral: España machaca al que pacta. Ya pasó con el PSOE interino tras el motín contra Pedro Sánchez. Las bases socialistas vivieron como una infamante vergüenza el apoyo la investidura a Rajoy, justo cuando el Estado más necesitaba el apoyo de los principales partidos constitucionalistas. Para una vez que hacen lo debido, rejón de castigo. Parecido le ha pasado a Podemos. Ha sido pactar con el PSOE y empezar a crecerlo los enanos.

Y ahí está la debilidad de la izquierda, que Podemos se desinfla justo cuando más sustancia cobra un pacto con la extrema derecha de Vox basado, al parecer, en un 155 de castigo contra Cataluña, venga a cuenta o no. Que es el denominador común entre las tres formaciones conservadoras, lo que diluye cualquier divergencia y les permite pasar por alto cualquier otra consideración: caña a Cataluña.

 

 

Author: Luis Besa

Luis Besa. Periodista,

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2 Comments

  1. Centrados??? Ni que sean Coalicion Canaria para traer dinero a Segovia… les hace falta mucho para hacer algo a nivel nacional. Aparte que no les conoce nadie.

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  2. Los de Centrados se presentan?? Prefiero votar a unos segovianos a alguien que no han hecho nada por Segovia en todos estos años

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