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Cayo no se calla y encima desalojan José María

Pues no deben de ser tan pocos los de la España vaciada cuando montaron el cisco que montaron en la manifestación de Madrid en la que, claro, había segovianos protestando por lo suyo, que no es otra cosa que hacer realidad eso de “iguales en derechos y obligaciones” que está escrito por ahí. Es lo que pasa con estas cosas, que hasta que no se juntan, los políticos, en campaña (o lo que sea esta fase en la que llevamos desde enero) no caen en la cuenta de que los del desierto también están y también votan. Pues nada, ardo en deseos de conocer las grandes recetas contra la despoblación que poblarán los programas electorales.

Este lunes se han sorteado los puestos de presidencias y vocalías en las mesas electorales, una de esas cosas que uno va a mirar (aquí puede hacerlo) como el que escruta el resultado de la lotería primitiva, pero al revés, deseando que no haya tocado que el personal es amigo de “la fiesta de la democracia” (me encantan los tópicos chorras como este) especialmente si después de lo del voto se puede ir con la familia a tomar un refrigerio dominical, que eso de pasar el día tapando y destapando la ranura de la urna y acabar la jornada contando senadores ya es más cansino…

Bueno, ojo con lo del chatito dominical que uno puede estar tan tranquilo en Cronista Lecea y encontrarse con que le desalojan porque explota una caja eléctrica y verse rodeado por el “todo Segovia policíal” en un pis pas, que a la vista del despliegue (y la sobreactuación de alguno que otro) digo yo que las sedes policiales de la ciudad se quedarían vacías un buen rato… Fue sólo un susto pero me fijo en dos cosas: ese hombre que, extintor en mano, miraba como chisporrotea la caja origen del problema sin hacer mucho más y esos “asustados ciudadanos” que desalojaron los bares de la zona ¡sin soltar en ningún momento sus consumiciones! Dicen las malas lenguas que, ya puestos, varios comensales hicieron “simpas” en los restaurantes aprovechando el revuelo y el desalojo. No, si…

A ver, que me voy del asunto electoral y, aunque no quiero cansarle, tengo que referirme al candidato al Congreso de Vox, otro paracaidista. Este, ademas de foráneo, dice que es de los que saltan de verdad, aunque nos cuesta encontrar la ficha militar de Carlos Fernández Roca y él mismo tampoco hace mucho por facilitar esa parte de su currículo… Lo que si sabemos es que, en su visita a Segovia (quizá la primera) no dudó en buscar la foto bajo la cartela de homenaje a “su referencia” el segoviano José Méndez, instalada, curiosamente, junto a la entrada del centro didáctico de la Judería. Qué casualidades, chico.

Más confirmaciones. Pues la de Noemí Otero para la Alcaldía de Segovia por Ciudadanos —oiga, que como tantas otras ya se lo adelantaron en este periódico hace ocho días. Se nota cuando pasa esto en los textos calcados sin recato que se leen o escuchan por ahí— y la caída estrepitosa de María José García de la lista que encabezó hace cuatro años. Seguro que recuerda cuando esta mujer era parte del núcleo duro del partido, incipiente entonces, cuando se produjo el primer cisma de militantes e incluso la fuga de un concejal electo… Esto de la política es muy poco estable, se lo digo yo. Bueno, en este partido ya sabe que hay que esperar a ver si Madrid refrenda antes de sacar el champán. Por cierto, siguen investigando lo del pucherazo de las primarias esas en las que participó Silvia Clemente de la mano de la cúpula del partido…

Qué si, que por aquí vienen figuras de relumbrón a pasear su palmito en estos días. El más destacado de esta semana, el presidente Sánchez que vino… a pasear por la calle Real y, por cierto, dijo que eso de ir a visitar la Casa de Machado, que estaba previsto, que lo dejen para Marifé Santiago y Gina Aguiar. Pues nada, hasta dentro de cuatro años, presidente. Los del PP han explotado alguna exminitra y también al aspirante a la Alcaldía de Madrid para soltar luego el discurso de la necesidad de establecer “cauces de colaboración entre Madrid y Segovia”. Grandes y refrescantes ideas también en este lado.

Hombre, si es por ocurrencias de impacto, ahí está la de la socialista, Clara Luquero, que tras 16 años en el Ayuntamiento ¡pide ideas a los ciudadanos para hacer su programa! No habrá tenido tiempo de conocer los problemas de la ciudad, digo yo.

Hala, me he cansado de candidatos, que últimamente me he puesto yo a dar vueltas a cosas que han sido noticia y luego, na… ¿Se acuerda del laboratorio en el que se iba a convertir Segovia con eso del desarrollo del 5G? Pues después del bluf aquel del coche inteligente que obligó a instalar 200 dispositivos en cien metros, oiga, que ni un videojuego con gafotas de esas de 3D. Buena moto aquella, si señor.

¿Y por qué me acordaba yo de esto ahora? Ah, si, porque esta semana ha habido una prueba de justicia simulada. No, no me refiero a la sentencia absolutoria y con todos los parabienes a todos los acusados del caso de las prejubilaciones de Caja Segovia, que ya sabe que eso de llevarte una pasta —pero una pasta ¿eh? no lo gano yo en un año y medio escribiendo este blog— por los servicios de “altísima calidad” prestados a la entidad es cosa de la ética y la moral y no cabe en los códigos penales, según remarcó hace tiempo el preclaro fiscal jefe y ahora los jueces, a la vez que yo me sujeto la mandíbula para que no caiga. Me refería en realidad a un juicio de mentirijillas realizado también en la Audiencia provincial para que los niños de Secundaria aprendan como va la cosa. La verdad, no sé si aquello acabó en moralina o en sentencia condenatoria.

A ver, las cosas importantes de las que de verdad importan que luego se me acaba el espacio. Ojo, que los de la localidad de Valdepeñas (Valladolid) que quieren quitarnos el record Guinness aquel de “más gente bailando jotas a la vez” que promovió en su día Autismo Segovia que, por cierto, ha pintado de color la ciudad este fin de semana para llamar la atención sobre su actividad y las personas. Ya está usted confeccionándose el traje de bailar con todos los refajos que a estos no les vamos a dar respiro. ¡Pero leche!

 

Acabando con la felicitación a la asociación contra el cáncer (aecc), distinguida con la Medalla de Oro de la ciudad en el último pleno en el que se emocionó hasta la ujier del hemiciclo. Nada, nada. Enhorabuena, que esta es más que merecida y me gusta acabar sonriente.

Author: Justo Verdugo

Justo Verdugo, segoviano de cierta edad es un observador de su entorno y un ávido consumidor de las noticias que se publican en cualquier soporte y lugar. Con periodicidad semanal, el autor resume sus conclusiones en esta sección, en la que todos los ciudadanos están invitados a opinar a través de sus comentarios.

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1 Comment

  1. Buen resumen. Gracias, señor Verdugo.

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