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Cartelera Segovia: Toy Story IV

Una primera reflexión. ¿Se han fijado cómo está la cartelera?, entre Chucky, la enésima de X-Men (o cómo se llamen), Godzilla 2, que en realidad debería ser Godzilla veintitantos… Si nos vamos al cine patrio tenemos Los Japón, lo mismo, enésimo intento de emular el éxito de los 8 Apellidos vascos, un género de comedia que no me entra, casi mejor los gags en bucle de Martínez Soria o Esteso y Pajares. Total, hay una crisis creativa bestial en el cine. Parece como que las apuestas arriesgadas quedan para los pilotos de nuevas series y el blocbuster se limita a optimizar sagas con una previsión de un 25% de retorno de la inversión. La misma película una y otra vez.

Total que me fui a por Men in Black IV, debo decir, una de las experiencias más aburridas de mi vida. Y ya es difícil aburrirse en una película de acción y monstruos, pero esta lo consigue. La falta de mordiente de los diálogos, la total falta de carisma de los protagonistas, lo previsible de todo… No es nada fácil equipararse al dúo Tommy Lee Jones y Will Smith, después de todo, dos de los actores más carismáticos de la historia del cine, pero apostando por dos becarios guapetes el desastre está garantizado. Añadan que, no sé porqué, esta vez han huido del humor negro para volcarse en insulsos chistes blancos sin gracia ninguna y tendrán una de las peores películas que he visto en mi vida.

Gracias a Pixar tenemos Toy Story IV. Palabras mayores. Probablemente, la tetralogía más influyente en lo tecnológico y lo creativo del cine de animación. De hecho, si tuviera que destacar una saga diría que ni Guerra de las Galaxia, ni la primera de los simios, ni Alien, ni leches… TS, de largo. No en vano, ya desde el inicio, se concibió como un cóctel del cine popular, recurriendo a equipos multidisplinares de guionistas, con mucho tiempo de elaboración y creando una obra maestra del cine de metaficción.

Que es la razón por la cual TS gusta casi más a grandes que a chicos. Es el gran premio de los progenitores que acompañamos a los hijos al cine. Acción trepidantes, unos gags que te hacen saltar las lágrimas de risa -los del roockie canadiense Duke Caboom y la breve pero hilarante aparición de tres G.I Joes. el tercero, el pringado más grande de la historia del cine, la voz interior de Buzz Lightyear, son impagables-. Luego pasas de llorar de risa a estar allí como de padre en una boda conteniendo los mocos de penita. ¡Por favor! ¿Qué más se puede pedir?

Pues sí, se puede pedir perfección técnica, marca de la casa, no en vano hablamos de La Pionera en animación 3D. Qué planos, qué escenografías, qué texturas, qué ritmo, qué todo… Es increíble de verdad.

Del guión mejor no decir mucho. Queda un tanto suelto el juguete basura Forky, pero sirve de hilo conductor con el recencuentro con la pastora Bo Peep, ahora en plan survivor inaugurando el nicho de los juguetes perdidos que se lo montan por su cuenta. Y nuevamente Woody, este marine de trapo al servicio del Amo/Niña que deberá poner a prueba su moral rigorista de «todo por el niño» (ser caprichoso, en el fondo, que usa a sus juguetes por mera filia y fobia, sin asomo de «justicia») hasta uno de los más hermosos finales en la historia del cine y que tiene pinta de cerrar por todo lo alto la mejor franquicia de todos los tiempos. Fenomenal.

Author: Luis Besa

Luis Besa. Periodista,

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1 Comment

  1. Extraordinaria TS4, se han superado.

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