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Cartelera Segovia: La Librería

Dos cosas me gustan especialmente del cine de Isabel Coixet. Una es su perspectiva de género, sin estridencias, sin maniqueísmos, y a la vez demoledora crítica del sexismo y reivindicación de una forma de ser en el mundo. Me resulta fascinante cómo y que bien nos mete en el alma de los protagonistas a partir de historias muy sencillas y que nos recuerdan que la batalla por ser mejores se gana, no con aspavientos, sino con pasos pequeños, constantes, decididos. Con determinación y coraje.

La otra cosa que me gusta es que con poco dinero consigue unos productos de perfecto acabado. Si van ustedes a ver La Librería, lo último de la cineasta barcelonesa, les aconsejo que estén atentos al vestuario. Un impecable trabajo documental sobre la ropa a mediados de los cincuenta -especialmente en la parte femenina-, y lección de cómo el traje delimita la clase social. Un vestuario perfecto y un pueblo bien conservado -en este caso Portaferry, en Irlanda del Norte, aunque en la película emula Suffolk, condado costero no muy lejos de Londres- es todo lo que necesita Coixet para zambullirnos en otro tiempo y otra época de manera memorable. La verdad es que Coixet consigue en su película toda una apoteosis vintage.

Personajes curiosos (los ingleses parecen todos necesitar psiquiatras), buen trabajo actoral y una solvente fotografía que mantienen en pie esta simple historia. Una viuda de guerra enamorada de la literatura que decide abrir una librería en un pueblo. Elige una vieja casona, que a su vez, es el espacio del que se encampricha la cacique del pueblo para un “centro cultural”. Surge pues el enfrentamiento, a unos niveles muy británicos, eso sí, con alguna esporádica alusión al universo literario, especialmente de Bradbury y Nabokov y su escandalosa -para la época- Lolita (los libros que se muestran son todo copias de ediciones coetáneas), metáfora de que los tiempos cambian y enésimo acto de amor al papel y la tinta.

A destacar Patricia Clarkson, devenida en una perfecta hija de puta con tres miradas y cuatro palabras. Yo no sé si podré volverla a ver en un papel de buena después de eso. Muy contenida y bien Emily Mortimer y manifestar mi más inquebrantable admiración por Bill Nighy, este gigante capaz de hacer de pirata del Caribe y rockero yonki con la facilidad con que se enciende un cigarrillo.

Total. Una librera contra el Stablishment, con el sorprendente apoyo de un gentleman sociópata y una niña de doce años. Eso es todo. Evidentemente, no es cine de alto ritmo, así que hay que concentrarse en la historia o se corre el riesgo del aburrimiento. Pero Coixet no se pierde en esteticismos ni metáforas intimistas, va al grano, los diálogos son geniales, ni falta ni sobra, de manera que al final se hace llevadera y entretenida. Magnífica del todo punto, esta Librería, puesta en imágenes del libro homónimo de Penolope Fritzgerald, que debe ser de aupa de bueno. Chapeau por Coixet, que demuestra que en tiempos de la Marvel y Fast and Furios 28 aún hay quien hace cine con personalidad propia.

Autor: Luis Besa

Luis Besa. Periodista,

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1 Comment

  1. Una crítica muy acertada. La película es un trabajo meticuloso con una secuencia de tiempos exquisita. La elección de un pueblo inglés como escenario de la acción aporta un ambiente de exotismo y mete al espectador español en la historia sacándonos de nuestros paisajes cotidianos.

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