Buen momento para echar cuentas

Aquí ando, echando las cuentas con las partidas de los Presupuestos Generales del Estado para Segovia… Ya. Se tardan quince segundos en hacer. Yo no sé que esperamos cada año que aparezca en ese listado de inversiones en el que nunca salimos. Somos pocos, pintamos menos e interesamos la mitad así pues, que llegue un ministro y prometa solemnemente hacer, yo qué sé, una obra en el Cervantes como hizo el de Fomento, De la Serna, debemos tomarlo como una simpática broma que luego remata seis semanas después poniendo en las previsiones económicas que en todo el año va a gastar 10.000 eurazos en cumplir su compromiso.

Aún recuerdo a la diputada Beatriz Escudero explicando aquella mañana a la cabreada alcaldesa, Clara Luquero, que su obligación era vender lo que hacen porque “somos el Gobierno” y luego veo la cara de la misma parlamentaria esta semana reconociendo que no sabe qué se hará con tamaña partida. Simpáticos muchachuelos estos políticos.

Ahora voy a por la otra, que también la regidora gasta algo de desfachatez. Resulta que ahora es “desleal” con el Ayuntamiento y hasta con la ciudad criticar el desastre sin paliativos que es el Cat, un invento genuinamente socialista, sumidero de dinero y que tiene pinta de acabar convirtiéndose en un vivero de empresas o algo similar. Pues ahí está el Vicam como ejemplo de lo bien que funcionan esas iniciativas. Ah, no. Que este es “de tecnología” al rebufo del 5G de telefónica una tecnología que, qué curioso, van a probar en dos ciudades pequeñitas que ni siquiera aparecen en los presupuestos. Deje que sea suspicaz e incluso roce la deslealtad.

¡Uf! Como vengo hoy. Debe de ser que estoy enfadado porque ha tocado la lotería en Segovia, dos veces, y yo ni lo he olido. 700.000 euros en total —70 años de partidas para el Cervantes en los presupuestos— y yo sin olerlo. ¡Hombre, con la falta que me hace!

También estoy enfadado por las peleas entre las reinas. A mi, como a la mayoría me cae mejor Sofía, que es más de mi edad y arrastra sangre real por los cuatro costados pero mire, la arisca Letizia —que mal cae esta chica— tiene razón en que la que se saltó el protocolo con eso de la foto con las nietas fue su suegra… Caray, en qué charco me estoy metiendo. Por cierto, hablando de la casa Real, esta semana ha hecho 25 años de la muerte de Juan de Borbón y a los actos de recuerdo han asistido varios representantes políticos segovianos. Como les gustan las misas y los funerales, leche.

Cambio de tercio radical que he visto que ha estado en Segovia el líder regional de Podemos, Pablo Fernández, anunciando que la formación va a concurrir a las municipales aunque el repaso que hizo de la actualidad municipal se veía un poquito improvisado, como los de esos alumnos que acuden a un examen leyendo la lección por primera vez en la puerta del aula. ¡Bah! Seguro que en un año se ponen las pilas y hacen un listado de asuntos de la ciudad que sólo podrán resolver sus políticas. Bienvenidos.

Hombre, no van a llegar al asunto del edificio de la calle Buitrago, donde el juez del número 6 sigue, erre que erre, pidiendo al concejal Alfonso Reguera que deje de gastar dinero municipal querellándose con los ciudadanos que, curiosamente, son poco colaboradores en otros asuntos con su departamento…

Y ahora una de turistas que las administraciones han sacado las cuentas y resulta que ha habido descenso de turistas durante la Semana Santa respecto al año pasado. No se preocupe, que hay justificaciones. Para el Ayuntamiento ha habido menos gente en los hoteles porque los pisos turísticos, a los que se les pone como malos malísimos pese a ser una actividad económica en la que mucha gente está encontrando un modo de sustento, hacen competencia. Pues que espabilen los hoteles, se me ocurre a mi. Para los gestores de la catedral el asunto es más sencillo aún: el mal tiempo ha echado atrás al personal en una época que invita a visitar los templo. Apañado el análisis y a esperar otro puente de record.

Venga, me voy a las montañas donde hay lío que los ciclistas no están dispuestos a que el PRUG —¿Pero quien inventa las siglas de las cosas?— bloquee las montañas a sus rutas y están dispuestos a plantar batalla. No, si a mi también me gustan las montañas en plan silvestre, así con Heidi corriendo por las praderas con los pies descalzos y Niebla, o Pedro, depende de la ocasión, persiguiéndola por las cuestas —ahí va mi homenaje a Isao Takuhata, el padre creador de la serie de dibujos que tanto hizo por mi conocimiento del japonés fallecido esta semana— pero si para eso hay que cerrar el campo pues ya no, hombre, que en esta tierra hay tradición montañera y campera.

Claro, que para ver ovejas ya no hay que irse al campo que uno se las puede encontrar en pleno Ezequiel González cuando los animales deciden tirarse por el talud desde las Lastras. Lo hizo una, y es la segunda, el otro día provocando gran despliegue de polis locales —¿estará esto en el ámbito de “para lo que hacen” que dice Reguera?— y bomberos.

Qué cosas pasan en Segovia.

Autor: Justo Verdugo

Justo Verdugo, segoviano de cierta edad es un observador de su entorno y un ávido consumidor de las noticias que se publican en cualquier soporte y lugar. Con periodicidad semanal, el autor resume sus conclusiones en esta sección, en la que todos los ciudadanos están invitados a opinar a través de sus comentarios.

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