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Artillería: Dos hermanos en Igueriben

El establecimiento en 1912 del Protectorado de Marruecos topó desde el inicio con la enconada resistencia de la Cábila, las fuerzas tribales rifeñas alzadas contra el colonialismo español y que desde 1840 mantenían en jaque a las fuerzas españolas. En 1921 una fallida ofensiva se saldó con el mayor desastre del ejército español, El Annual, más de 10.000 muertos españoles y casi 5.000 de las fuerzas colaboradores indígenas, en una caótica ofensiva de un ejército mal preparado y que subestimó a los rebeldes rifeños. La batalla dejó nombres grabados al fuego como Arruit o Igueriben, donde de 350 soldados volvieron once con vida y donde brilló el heroísmo de los capitanes segovianos Miguel y Federico de la Paz, ambos fallecidos el mismo 21 de aquel trágico mes de julio, y ambos en el mismo lugar, Iriguiben, posición sitiada y defendida por el segundo en tanto el primero participaba en los intentos de liberación de la posición. Coincidiendo con la onamástica, el perfil en Facebook de la Academia de Artillería recordaba la trágica y heroica historia de ambos hermanos, texto que publicamos para Retrosegovia en su integridad. Actualmente, en la Judería segoviana, una placa recuerda la casa natal de ambos artilleros.

Nacidos en Segovia, Miguel el 19 de marzo de 1891 y Federico el 26 de marzo del año siguiente, eran hijos del entonces capitán de artillería Francisco de la Paz y de Maria Orduña.

Ambos ingresaron en la Academia de Artillería el 1 de Septiembre de 1909, con la 201 promoción del arma. En junio de 1914 recibirían sus despachos y firmarían en el libro de honor de la academia en donde desde 1891 centenares de oficiales dejaron sus rúbricas. En la primera página de aquel histórico volumen los nuevos tenientes se comprometían a mantener la escala cerrada:

“Los artilleros que firman este álbum se resuelven a mantenerla entre sí, ofreciendo por su honor renunciar a todo ascenso que obtengan en el Cuerpo o vacante de general a este asignada y no les corresponda por rigurosa antigüedad”.

Por RO de 25 de junio de 1914  ambos son destinados a la Comandancia de Artillería de Melilla, Federico se hace cargo del mando de la batería situada en Tigener y Miguel se hizo cargo de la batería asentada en Zeluán. En 1918 ascienden a Capitán; Federico es destinado al Regimiento de Artillería de Melilla y Miguel continua destinado en la Comandancia de Artillería.

El capitán de Artillería Federico de la Paz Orduña, perteneciente al Regimiento Mixto de Artillería de Melilla, se encontraba destacado al mando de una batería ligera en la posición de Igueriben cuando durante los días 16 al 21 de Julio de 1921 es asediada la misma por el enemigo.

El mencionado capitán tomó parte activa en su defensa, manteniendo con total eficacia y valor sereno el fuego de su batería para mantener a raya al enemigo, causándole numerosas bajas. Escaseando la munición casi desde el principio de la defensa, y sin posibilidad de romper el asedio, por hallarse la posición aislada del resto del Ejército y haber fracasado cuantos intentos se habían hecho para lograrlo, supo economizar dicho recurso sin dejar por ello de hacer fuego en los momentos necesarios, rechazando el asalto y alejando a los atacantes lo necesario para dar tiempo a recoger el armamento y material que pudiera transportarse e inutilizar el resto. Secundó con el mayor valor, entusiasmo y eficacia las órdenes del Jefe de la posición, situándose siempre en los sitios de mayor peligro, consiguió, con su bizarro ejemplo, elevar el espíritu de los defensores e infundirles confianza en la victoria.

Recibida la orden de evacuación, fue de los últimos en hacerlo, a fin de inutilizar los cañones y sus cierres. Salió de la posición al mando de la retaguardia, continuó en su puesto, defendiéndose valerosamente, pistola en mano, hasta llegar al cuerpo a cuerpo y caer muerto cuando ya no tenía ningún soldado a su alrededor.

Por tales hechos le fue concedida la Cruz Laureada de San Fernando el 13 de Mayo de 1925.

Su cuerpo fue enterrado tal como describe “Un prisionero en Axdir” en 1922. Posteriormente el 13 de Octubre de 1926 seria inhumado en el Panteón de Héroes en el cementerio de la Purísima Concepción de Melilla.

El Capitán Miguel de la Paz estaba al mando del Parque Móvil de la Comandancia de Artillería y estaba destacado en Annual. Los días 18,19 y 20 de julio realiza convoyes de municiones, alimentos y agua con destino a Igueriben y será el 21 de julio en el último intento de ayudar a los sitiados cuando ya nunca regresa. Según la carta que escribe Julián Sosa a la viuda del Capitán el 8 de Febrero de 1922 desde Yebel Kama afirma haber dado sepultura a Miguel, con ayuda de su compañero Félix Alloza.

Fue propuesto para la Cruz Laureada que no le fue concedida por falta de testigos. Sus restos se cree que están en la fosa común del Panteón de los Héroes.

Autor: Redacción

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