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Ana Belén: “Las mujeres han dicho basta. Queremos vivir en igualdad”

Las alcaldesas de Zamarramala, Esther y Elena de Andrés.

La celebración de la fiesta de Santa Águeda en Zamarramala —origen de la fiesta replicada hasta la saciedad en barrios y pueblos— ha vuelto a atraer a miles de personas al barrio segoviano en el que las mujeres han ostentado con espíritu festivo el bastón de mando y al ritmo de la dulzaina y el tamboril han quemado el pelele, representativo de los hombres que tratan mal a las mujeres.

La fiesta es hace años una jornada reivindicativa de la lucha contra los malos tratos y la desigualdad de la mujer como ha subrayado la actriz y cantante, Ana Belén, que recibió el alfiler que la distingue como “Matahombres de oro” y con el que se ha de pinchar precisamente a los hombres que aún ven el mundo desde el prisma del machismo.

La artista, ligada a Segovia y su provincia por tener antecesores segovianos se mostró tajante en este sentido afirmando que “ha llegado un momento en el que las mujeres han dicho ya no más, queremos vivir en igualdad”.

Ana Belén posó en decenas de fotografías durante la fiesta.

Reconoció igualmente que la desigualdad entre hombres y mujeres tiene profundas raíces pero “aunque sea algo que viene de nuestros ancestros desde que el mundo es mundo las mujeres hemos dicho ‘basta’ ya hace tiempo”.

Ana Belén se reconoció ilusionada con el premio de una fiesta tradicional —hunde sus raíces en el siglo XIII— de la que tiene referencias desde pequeña y que consideró “tradicional” pero “muy relacionado con el momento actual que estamos viviendo”.

Javier de Andrés, pregonó la fiesta.

La fiesta ha seguido el esquema tradicional con el protagonismo de las alcaldesas, Esther y Elena de Andrés, que han desfilado tras la escolta de alabardas y banderas —las arrebatadas al moro, encandilado por las bravas zamarriegas, en el Alcázar hace casi 800 años para entregar después el largo alfiler a Ana Belén y el título de Home Bueno e Leal a Ismur, representada por su presidenta, Rosa Arranz en presencia del pregonero, el periodista Javier Pérez de Andrés y las aguederas de honor de este año, las concejalas Marian Rueda y Raquel Fernández, la periodista, Esther Maganto y dos representantes del Patronato del Alcázar, Yolanda Fernández y María Dolores García.

Dulzainas y tamboriles cerraron los actos oficiales mientras ardía el pelele, representante de la desigualdad, antes de que los asistentes se entregaran a la degustación de la tradicional tajada pese a que el tiempo no acompañó al espíritu festivo.

Autor: Redacción

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3 Comentarios

  1. Pues que empiece la igualdad concediendo las custodias compartidas de los hijos como norma general tras una separación.

    Hoy en día la mayoría de las custodias tras una separación son para la mujer y el exmarido se va de patitas a la calle y a pagar pensiones un montón de tiempo.¿Por qué no es al revés?

    En eso no reivindican la igualdad las señoras feministas y los señores feministos.

    Te separas: pues si eres tío date por jodido. Y nadie dice ni pío de semejante injusticia.

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  2. Y ya que nos ponemos: yo reivindico que a todas mis quintas las hagan cumplir el servicio militar o la objeción de conciencia con carácter retroactivo y pierdan un año de su vida como lo perdimos muchos varones en este país sólo por ser hombres.

    Y si no que se nos compense por habersenos discriminado por razón de género frente a las mujeres robándonos una año de nuestra juventud simplemente por haber nacido hombres.

    ¿Dónde estaban los feministos y las feministas en esos momentos? ¿Por qué no reivindicaban que las mujeres hicieran la mili al igual que los hombres? Ah, claro, eso no interesaba porque el discriminado era el hombre.

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  3. Pa la próxima, igualdad total: alcalde y alcalda; quema de pelele y pelela; ‘matahombres’ y ‘matamujeres’; Home bueno e leal y Homa buena e leala; aguederas y aguederos de honor (estos cargos, y cargas, se pueden obviar, siempre son políticas -a qué suena a doctrina- de turno)… La recepción de embajadoras extranjeras, que sea también de embajadoros (con sus consortes o consortas). No sé si tendrán que añadir algún epígrafe más, que no quiero líos con las LGTB+…xyz.
    Y si no, vuelvan a sus buenas costumbres, vivan la fiesta y las raíces de antaño y déjense de tanto paripé mediático y propagantístico.

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