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Airbnb ofrece más de un centenar de apartamentos en Segovia

Disponibles por entre 30 y 70 euros noche. Habitaciones, apartamentos… El portal de alquileres vacacionales Airbnb ofrece más de un centenar de alojamientos en Segovia ciudad para pasar días de vacaciones en agosto. Una tendencia turística en auge que se beneficia de la falta de regulación.

Airbnb, acrónimo de la expresión inglesa airbed and breakfast (colchón hinchable y desayuno) es el portal líder de oferta privada de alojamiento. Surge como la típica idea de economía colaborativa, un aplicación que facilita a quienes desean alquilar vivienda para pocos días contactar con demandantes. A cambio de un módico 3% sobre la reserva (al arrendatario se le cobra un 15%), la web americana gestiona los pagos, la relación con el cliente e, incluso, ofrece un seguro de desperfectos. Según informa la propia web, basado en la media de lo que se cobra en Segovia, un arrendador de la ciudad podría llegar a ganar 269€ semanales.

El problema es que este modelo de negocio ha tenido tal éxito y registrado tal crecimiento que se ha convertido en el enemigo número uno de la hostelería tradicional, que paga entre un 15 y un 20% por servicios parecidos en portales tal que booking. Amén de los impuestos claro.

Y es que, con las excepciones que procedan, los 269€ semanales vienen limpios de “polvo y paja”, ni IVA ni mandangas. Es más, con posibilidad de abono por PayPal, prácticamente indetectable al fisco. No sin razón la patronal hostelera considera Airbnb un “competidor desleal”.

En sí mismo, el alquiler de segunda vivienda o vivienda no ocupada con fines turísticos tiene una larga tradición en España. Sin embargo, con plataformas con Airbnb la capacidad de explotar de manera intensiva el alquiler y multiplicar los ingresos se dispara. Si antes era el particular el que contactaba directamente con el interesado, sin un sitio demasiado visible en el que ofertarse, ahora y a golpe de clic Airbnb vuelca la oferta a un público global. Decenas de millones de potenciales usuarios al alcance con solo rellenar un formulario y colgar una foto.

En Madrid y Barcelona es ya todo un problema. A la destrucción de puestos de trabajo en la hostelería tradicional hay que sumar el descontrol que genera tener unos vecinos en permanentes vacaciones, más tratándose de una oferta especialmente demandada por grupos de jóvenes de todo el mundo que asocian España con la fiesta y el bullicio. Recientemente, la misma concejala de Turismo de Segovia Claudia de Santos, se despachaba a gusto contra el turismo de “despedida de solteros”. “No los queremos”, decía. Demasiado follón.

Sin olvidar la dimensión social. En determinados barrios (los céntricos o ubicados en zonas especialmente turísticas), Airbnb actúa como un desincentivador del alquiler tradicional. Al proporcionar más ingresos que el arrendamiento estable, y encima en negro, los alquileres se disparan.

Todo lo cual ha llevado a ayuntamientos como el de Barcelona a plantear tasas añadidas o restringir el alquiler por días a aquellas viviendas que están debidamente dadas de alta en registros municipales específicos. En otros países, y directamente, se prohíbe el alquiler por menos de un mes de duración.

De momento, cien apartamentos en Segovia no suponen un problema. Pero lo será.

 

 

Autor: Redacción

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1 Comment

  1. Ya la digo doña Claudia, puede preguntar a personas cercanas qué tal para los bares que toman al asalto. No sé si dejarán dinero pero follón es poco decir. Si se es un poco formal, mandarlos a la M es lo menos que puede hacer el bar.

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